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EL ORO RETOMA LA TENDENCIA ALCISTA

  Andrés Ostoni

Desde los máximos conseguidos hacia finales de junio en la zona de 1,264 dólares, el precio del oro ha descendido hacia los mínimos vistos la semana pasada en 1,175 dólares. Este ajuste de más del 7% si bien resulta profundo para lo que la tendencia alcista del metal nos tiene acostumbrados, no ha conseguido generar un quiebre bajista que permita especular con mayores caídas. Los precios se han ubicado cerca de soportes de sustento alcista de mediano y largo plazo, que parecen, en principio, resultar reconocidos como tales y avalar de este modo la continuación de la tendencia mayor. En términos Fibonacci (porcentajes de retroceso que utilizamos para mesurar el tamaño de las correcciones menores o intermedias dentro de una tendencia alcista) y entre máximos y mínimos, las cotizaciones han erosionado entre 38.2% y 50% de la subida anterior.

Adicionalmente, encontramos que los pisos vistos hacia mediados de mayo en 1,165 dólares, luego de los techos ortodoxos de 1,249 dólares, se han mantenido a una distancia mínima pero suficiente con respecto a las últimas caídas que no han logrado quebrar los soportes de 1,175 dólares. Demasiados indicios que nos llevan a suponer que durante los próximos meses la cotización del oro intentará nuevamente transitar por terreno de nuevos máximos históricos, con la comodidad que lo hizo durante los anteriores trimestres.

Para calcular de las potenciales extensiones alcistas que desplegará el oro dentro de nuestro escenario de mediano plazo nos valdremos de las extensiones registradas en los anteriores impulsos de mayor grado que correspondieron a las ondas alcistas 1 y 3. Cada uno de estos rallys ha tendido siempre –internamente– al principio de igualdad de ondas. En términos logarítmicos, sin embargo, la onda 3 no resultó tan vigorosa como la onda 1, ya que recorrió poco más de 90% de la subida inicial. Es por ello que ubicamos los objetivos óptimos en 1,352-1,359 dólares, donde las cotizaciones recorrerán el 100% del primer impulso. En estos niveles y en términos logarítmicos la subida en onda 5 se extenderá cerca de 61.8% del avance registrado en la onda 1.

EL COBRE FRENTE A UN MAYOR POTENCIAL ALCISTA

Si bien dentro de las excelentes perspectivas de inversión que reúnen la mayoría de los metales, y ubican al oro en la parte superior de nuestras preferencias, el potencial del cobre se destaca por encima de la mayoría de los commodities con proyecciones que oscilan entre 12 y 13% para el corto plazo, y 30% de subida para el mediano plazo. Este escenario extremadamente alcista surge del retraso relativo frente a la mayoría de los metales que encuentra al cobre bien por debajo de los máximos obtenidos hacia comienzos de 2008 y comienza a ser revertido.

Mientras las cotizaciones del oro transitan libremente por arriba de antiguos registros máximos y el precio de la plata se ubica levemente por debajo del récord conseguido en 2007, el cobre –luego de registrar un meteórico avance en 2009– ha aprovechado las últimas correcciones de los metales para mantenerse bien por debajo de los máximos alcanzados hacia fines del año pasado.

Este metal que durante 2009 resultó el gran ganador de la subida experimentada por los commodities a partir del piso verificado en 2008, presenta amplias probabilidades de replicar dicha actitud, más teniendo en cuenta que los récords alcanzados por el cobre distan de los valores actuales que condicionan el precio del oro, ubicándose para el caso del cobre en los niveles de 427 dólares, 30% más de lo que vale actualmente.

Luego de la corrección verificada hacia el primer semestre de 2010, que mantuvo las cotizaciones fluctuando entre los máximos de 360-350 dólares y los pisos de 284-272 dólares, creemos que el potencial alcista mínimo para el cobre se ubicará en torno a los 120 y 130 dólares para los próximos meses, el cual llevará la cotización del mismo hacia los niveles superiores a 410 y 420 dólares, donde se encuentran los máximos históricos de este metal y conforman importantes resistencias. Superada esta barrera deberemos comenzar a analizar en forma más detalla los objetivos alcistas finales del presente impulso que se perfila ahora como una onda 3, cuyas ganancias se extenderán entrado ya 2011, y cuyo precio se separará finalmente de futuras correcciones que afecten a metales más contra cíclicos.


El autor es analista de Ruarte´s Reports. Para mayor información ingrese a: www.ruartereports.com