El Semanario, servicios movil
EL CELULAR: EL NUEVO TODOPODEROSO

  Oscar Howell/*

En 2009 el número de teléfonos celulares en el mundo sobrepasó los 4,000 millones (60% de la población global), superando la cantidad de computadoras personales. Los niveles de uso de celulares en muchos países superan a los usuarios totales de internet y las líneas de teléfono. México tiene una penetración del celular de 71% de la población (contratos suscritos), contra un magro 18% de líneas fijas y tan sólo 21% en usuarios de internet.

El teléfono celular es ya una nueva plataforma de cómputo y servicios en el mundo. Muchas personas tienen su primer y único contacto con internet y el cómputo personal por medio de un celular. Grupos sociales completos no pasarán nunca por la etapa de la PC y entrarán de lleno en la era móvil, tanto para su necesidades de telefonía como de cómputo.

Jonathan Zittrain (Universidad de Harvard) en un artículo reciente le ha llamado a esta nueva realidad el “cómputo humano ubicuo”. No es solo la tecnología, sino el hecho de que el aparato se ha convertido en una extensión del cuerpo humano. Nos permite poner nuestra humanidad en la red, en términos de información personal, de capacidad económica, de conocimiento y razonamiento. Aun se tiende a subestimar el impacto social y económico: existe aquí una capacidad de cómputo ubicua y disponible para servicios, tanto los servicios consumidos como también los prestados por cada persona.

Hay tendencias de desarrollo de mercado en cuatro categorías principales: las aplicaciones móviles que suplantan a una PC, el acceso a internet y servicios para personas en economías emergentes, las nuevas tecnologías sociales de participación ciudadana, de salud y laboral, y la obtención de información en áreas extendidas (epidemiología, catástrofes, comportamiento).

Menciono aquí algunos ejemplos que pienso tienen relevancia para entender el proceso de formación de la nueva plataforma, y que nos darán mucho que analizar y discutir en los próximos meses. Empecemos por las diferentes visiones para sustituir la PC.

Con algún revuelo se ha desatado ya la guerra por el dominio de la nueva plataforma. Dos visiones opuestas compiten: Apple con el iPhone plantea que el celular es un aparato para consumidor que debe funcionar sin problemas y bajo estricto control del fabricante (como un control remoto de la TV). Google con Android propone que el celular es una computadora y el usuario debe poder subir sus propias aplicaciones, cargar su información y hacer modificaciones a la versión de fábrica. Más aun, el sistema debe ser código abierto y libre. (Debe ser como una nueva PC.) ¿Cuál visión será la triunfadora? Es muy temprano para saber. Ambas tienen ventajas y desventajas. Pero en definitiva el modelo Apple lleva la delantera. El teléfono G1 de Google no ha tenido el empuje que prometía su lanzamiento.

En lo que ambos bandos han coincidido es en crear nuevos mercados en línea de aplicaciones para descarga por los usuarios, siguiendo el modelo establecido para la distribución de música por iTunes. La variedad disponible en ambos es atractiva y popular. Se ha creado un nuevo mercado de aplicaciones que ofrece oportunidades para empresas y desarrolladores de software.

La Red Social Móvil. Twitter, el servicio de microblogging, ha llevado el mensaje de SMS a ser una nueva forma de red social. La idea de Twitter fue publicar los SMS de sus usuarios en la web. Con esta herramienta y el uso común del celular, Twitter se ha convertido en una forma de comunicación por medio de mensajes cortos para una audiencia que crece aceleradamente. Además ha desarrollado nuevas formas de publicidad viral en microcápsulas y constituye hoy un sistema de búsqueda dinámico muy importante. Las redes sociales en línea usarán el celular como punto de acceso, al mismo tiempo que los textos se reducen en longitud.

La Banca Móvil. Es una idea obvia que pagos se puedan realizar con teléfonos celulares. El m-banking es un modelo que ya lleva cierto avance en su forma básica: acceso móvil a la cuenta de banco. Pero el desarrollo interesante es en servicios financieros para las personas no bancarizadas y usuarios de celular. En varios países se ha iniciado con sistemas de pago sin banco, notablemente en Kenia (M-Pesa, que ya cuenta con 2.5 millones de usuarios) y en Filipinas (G-Cash, 1.9 millones de usuarios). En Brasil el Banco Itaú ya tiene una red de “sucursales” operadas por pequeños negocios con teléfonos celulares.

El Trabajo Móvil. En África la empresa txteagle ofrece el servicio de Mobile Crowdsourcing. Los usuarios de teléfonos celulares ejecutan microtareas usando sus teléfonos celulares (traducción de frases, clasificación de imágenes, por ejemplo), y reciben un pequeño pago. Usan el celular para aprovechar tiempo disponible y ganar dinero adicional. El mercado meta son personas con niveles de ingresos muy bajos (entre 1 y 2 dólares diarios), pero que en su gran mayoría ya son usuarios de celulares. (Amazon.com tiene un servicio similar, el Mechanical Turk, o AMT.)

El Micro-Crédito Móvil. En la India y Bangladesh se usan los teléfonos celulares para apoyar las operaciones de las empresas de microfinanzas. Son útiles en varias funciones, como la calificación de personas que solicitan crédito, la captura de movimientos de pago y para el control de las visitas de los agentes de ventas. Un ejemplo de este uso es Grameen Bank. En México ya hay experiencias similares en micro-finanzas.

La Medicina Móvil. MOCA (por MObile CAre), un proyecto incubado en MIT, ha creado una aplicación que ayuda a los pacientes en lugares remotos a recibir diagnósticos médicos adecuados. La persona que atiende, en una farmacia por ejemplo, envía la información usando una aplicación móvil sencilla a un hospital y recibe instrucciones de regreso. El modelo puede ampliarse para permitir al paciente reportar el mismo la información. XoutTB es un proyecto en Nicaragua para llevar el control de toma de pastillas con el celular. El modelo comprende crear calificaciones positivas de microcrédito para personas que se medican correctamente. Su modelo se podrá aplicar en el futuro a pacientes con poca movilidad como personas mayores.

La nueva plataforma móvil no es una propuesta, es una realidad. Las empresas y entes gubernamentales deben comenzar a analizar cómo operar en este ámbito. No está muy lejano el día en que el teléfono celular haga las veces de tarjeta bancaria, identificación personal, firma electrónica y récord médico. l


*/ Director de Tecnología y Sistemas de Estafeta, cofundador de BuzonE
y Brechas.org. Tiene estudios en MIT y Harvard.



  
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