MÉXICO, 23 de julio, 2010.- En junio, la balanza comercial en México registró un déficit de 340 millones de dólares (MD), el cual fue mayor al pronosticado por los analistas que esperaban un saldo negativo de 252 MD, y el primero tras cuatro meses de registrarse superávits comerciales en el comercio exterior en México.
En el sexto mes del año, las exportaciones ascendieron a un monto de 24,996 MD, que implicó un crecimiento de 28.8% a tasa anual. Aunque éste sigue siendo notable, implica una desaceleración respecto a los meses previos, cuando vimos tasas de entre 30% y 45% a tasa anual.
El sector, que por su peso en las exportaciones, siguió aportando más al crecimiento, fueron las manufacturas, que en junio vieron un crecimiento de 36.5% anual y dentro del que destacó el sector automotriz, con un impresionante crecimiento de 98.6% anual, todavía muy favorecido por la base de comparación.
En tanto, las exportaciones petroleras vieron una sorpresiva caída, de 7.9% anual con una contracción de 16.6% de las exportaciones de derivados de petróleo y de petroquímicos, en tanto las de petróleo crudo cayeron 6.2%.
La caída a tasa anual de las exportaciones de crudo se dio a pesar de que en comparación con junio de 2009, el precio promedio de la mezcla mexicana de exportación registró un incremento de 2.88 dólares, de acuerdo al INEGI.
Por su parte, las importaciones en junio sumaron un monto de 25,337 MD, un crecimiento a tasa anual de 29.5%. Por segundo mes, el crecimiento de las importaciones ha superado al de las exportaciones, por lo que ya en junio hemos visto un saldo negativo en la balanza comercial.
La recuperación de las importaciones, en buena medida refleja una reactivación en los niveles de la demanda interna, que a principios de año se habían mantenido rezagados. Así, las importaciones de bienes de consumo crecieron 17.8% anual, con un crecimiento de los bienes no petroleros de 19.0%.
Las importaciones de bienes intermedios aumentaron 38.1% y dentro de éstos las no petroleras subieron 38.6%. En tanto, las importaciones de bienes de capital, que bien pueden anticipar el dinamismo de la inversión en el país, retomaron la tendencia de baja que habían visto desde enero de 2009, con una variación de -6.4% anual y sólo habiendo puesto una pausa en el mes de mayo, cuando crecieron 9.9%. (El Semanario Agencia, ESA)