MÉXICO, 22 de julio, 2010.- ¿Qué tiene en común Elba Esther Gordillo, Napoleón Gómez Urrutia, Martín Esparza, Víctor Flores, Carlos Romero Deschamps y Joaquín Gamboa Pascoe?
Estos personajes disponen de un músculo que les permite alterar la coyuntura y aprovecharse de su influencia para fines particulares, destaca El Semanario en su edición digital de hoy.
A esta conclusión llegan los estudiosos de la vida sindical nacional:
“La imagen que se tiene de ellos es de enriquecimiento y poder. Entonces se genera la percepción de que son líderes que utilizan su posición para beneficios propios”, señala Leopoldo Ramírez, director del CCL.
Esta situación, consecuentemente, está desvirtuando la naturaleza de la política sindical: estabilizar las fuentes de empleo y respetar los derechos de los trabajadores, así como mejorar las condiciones de trabajo de sus agremiados.
En contraste, sostienen las fuentes consultadas, se afectan la productividad y competitividad del país al entorpecer el desarrollo de las empresas y, por ende, de las industrias.
En este sentido, el cuadro de carencias lo cierran la falta de transparencia, rendición de cuentas y democracia al interior de los sindicatos, ya que por un lado los trabajadores desconocen el destino de sus cuotas sindicales y no poseen los mecanismos para exigir aclaraciones y, por el otro, las prácticas casi tiránicas impiden elecciones libres para la renovación de sus liderazgos.
No obstante, matizan los expertos, el sindicalismo actual no puede achacarse solamente a los líderes sindicales, sino que se necesita observar también la incidencia de otros actores como el gobierno federal y los patrones, en este caso las empresas, que laceran los derechos de los empleados.
“Sí hay esfuerzos por mejorar la situación de los trabajadores, pero se han visto afectados por la relación perversa entre las empresas y las autoridades laborales; además de que hay una actuación del gobierno federal en contra de los sindicatos, cuya política es la represión”, acusa José Manuel Padrón Flores, coordinador del Centro de Reflexión y Acción Laboral.
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