MÉXICO, noviembre 26, 2009.- Lo que era un secreto a voces en el país se confirmó de manera contunde. EU a través de la CIA espiaba a políticos mexicanos, así como a pintores y escritores.
De acuerdo con documentos revelados por la periodista Dolia Estévez en su columna Contacto en Washington para El Semanario en su edición de hoy, la CIA contaba con una lista de 31 números telefónicos entre los que destacan el del ex presidente Lázaro Cárdenas, el pintor David Alfaro Siqueiros y el escritor Enrique González Pedrero.
También estaban el de instituciones gubernamentales como la Confederación de Trabajadores de América Latina (CTAL), el Movimiento de Liberación Nacional creado por Cárdenas en 1961, las embajadas de Cuba, la Unión Soviética y Checoslovaquia.
Los documentos sintetizan la interferencia a estos personajes e instituciones a través de las líneas telefónicas pertenecientes a cada uno de ellos durante el mes de febrero del año 1963.
La periodista asegura que las grabaciones realizadas por la CIA durante dicho periodo acumularon un total de 401 rollos de grabaciones interferidas, de las cuales 35 eran conversaciones de "objetivos" mexicanos.
De acuerdo con la información, la catalogada "siniestra" Dirección Federal de Seguridad (DFS), que en su momento fue cómplice de las operaciones de la CIA en México para vigilar de cerca a Cuba y Centroamérica, también figura en la lista de instituciones interferidas.
Fernando Gutiérrez Barrios, ex jefe de la DFS, era espiado por la sospecha de que tenía tratos secretos con Fidel Castro, lo extraño de esta interferencia, era que Gutiérrez Barrios era conocido como un agente pagado de la CIA, asegura Jeffferson Morley en "Our Man in Mexico".
De acuerdo con la información publicada en "El Semanario", el personaje que dio luz verde para espiar da Gutiérrez Barrios, fue Adolfo López Mateos.
Se estima que el Proyecto LIENVOY, nombre con el que se identifico a esta operación, tuvo como frutos la averiguación de los trámites de Lee Hervey Oswald hizo en las embajadas de Cuba y la URSS a seis semanas del asesinato de Kennedy. (El Semanario Agencia, ESA)