MÉXICO, marzo 23, 2009.- El gobierno mexicano continúa analizando si es necesario implementar más medidas contracicílicas y si es posible realizar diversas reformas estructurales que ayuden a disminuir el impacto de la crisis y tengan efectos positivos en el largo plazo.
En la 72 Convención Bancaria, Agustín Carstens, secretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP), aseguró que es una “obligación” del gobierno evaluar si se adoptan más medidas conforme el espacio fiscal del país lo permita.
Además detalló que se mandará al Congreso de la Unión una iniciativa para modificar la Ley de Obras Públicas y Adquisiciones y la normatividad de la banca de desarrollo.
El funcionario precisó que en el caso de la Ley de Obras Públicas y Adquisiciones se busca un mayor balance, a ejecución oportuna de los recursos de los proyectos y menos burocracia sin sacrificar la transparencia y su adecuada aplicación, aunque el principal impulsor de esta reforma es la Secretaría de la Función Pública.
En el caso de la banca de desarrollo el objetivo es otorgarle mayor flexibilidad y oportunidad en sus acciones para responder a la coyuntura actual.
Carstens agregó que el gobierno federal demandará en todos los foros internacionales, como la próxima reunión del Grupo de los 20 (G-20), dos temas en particular, el primero es que los países industrializados implementen las medidas oportunas para combatir la crisis sin afectar a las naciones emergentes.
Y el segundo es que “se empareje el terreno” para aspirar al financiamiento externo, ya que éste claramente se ha contraído. (El Semanario Agencia, ESA)